
El pasado viernes, aquellos que leyeron Café Hispano (CH) se encontraron con un texto fuera de la línea que hemos mantenido hasta la fecha. El artículo titulado “Los adventistas catalanes no se indignan” desató críticas y adhesiones más o menos apasionadas.
Mientras unos lo interpretaron como un escrito demagógico que desprestigiaba una actividad concreta, otros consideraron que el mismo manifestaba que nuestra iglesia “vive y ‘ora’ de espaldas al mundo!” De la misma manera que ciertos lectores leyeron dicho artículo como una provocación para iniciar una conversación, también hubo quien lo leyó como una descalificación a traición de una actividad en la que muchos jóvenes adventistas habían puesto ilusiones, trabajo y esperanza.
Si en CH tuviéramos la figura del defensor del lector, el artículo de hoy [26/5/2011] tendría que firmarlo él/ella. Lamentablemente, CH solo dispone de un editor, quien escribe, y dos asesores de facto que si bien aportan sus observaciones, nunca han condicionado el contenido de CH y por lo tanto no son responsables de los artículos que publicamos aquí.
Sin defensor del lector, pensé que lo mejor sería pedir a dos profesionales adventistas que me dieran su opinión acerca del artículo “¡Los adventistas catalanes no se indignan!”. Uno es el periodista Daniel Forcada, quien ya publicó en CH un artículo acerca de las adventistas en Haití poco después del terremoto que asoló dicho país a principios de 2010 y que el columnista mensual de CH, Herold Weiss, calificó como “la mejor crónica acerca de la situación en Haiti que he leído”.
El segundo profesional adventista que consulté es Ramon C. Gelabert, editor de la editorial digital de AEGUAE, aula7activa.org, y autor de diversos artículos periodísticos que en su día publicó la misma editorial en su sección de noticias.
Forcada consideró que la metodología empleada para escribir el artículo no fue adecuada: “[…] el artículo era inadecuado y muy radical. No se puede construir a base de párrafo a favor de las protestas y contrapárrafo en contra de la actitud de la JAC. Eso es lo que yo digo demagogia. Podrías haber hecho un planteamiento objetivo y terminar preguntándote "¿Deben los jóvenes adventistas apoyar estos movimientos?"
El mismo Forcada también criticó que la presentación de ciertos hechos y declaraciones por parte de algunos miembros adventistas dejaba en ridículo a los autores de los mismos y las mismas. En otras palabras, Forcada entiende que el artículo en cuestión hiere sensibilidades. Finalmente, Forcada criticó la fecha de publicación del artículo ya que los organizadores “no se merecían un texto tan contundente a un día de empezar la cita importante [las actividades del fin de semana para las que se habían estado preparando los jóvenes adventistas de manera especial durante la semana.]”
Gelabert, por su parte, consideró que “si este tipo de artículo lo hubiera hecho alguien que no es el editor de Café Hispano, o hubiera sido el comentario de un artículo, no me parecerían justificados tales aspavientos, pero si lo firma Ruben Sánchez, editor de Café Hispano, posiblemente hace difícil al lector diferenciar entre la opinión de una persona y un colectivo”.
Gelabert también hizo la siguiente observación: “es cierto que los adventistas no estábamos [en las acampadas] pero tampoco estaban los católicos, ni los evangélicos, ni los judíos, ni los musulmanes, ni los budistas…, ni… Es decir, ¿el comportamiento de los adventistas es muy diferente al del resto de denominaciones?” Por lo tanto, Gelabert considera que la crítica que se podía leer en mi artículo era equivocada ya que los “adventistas hacíamos lo mismo que los demás, ¡esta es la crítica! Porque nos autodefinimos como diferentes y no lo somos. Somos “traidores” a nuestras propias palabras”.
En cualquier caso, Gelabert considera que el artículo escrito por un servidor “no ha sido del todo equilibrado. Ha dicho algo que es cierto, pero de ‘mala manera’. Ha conseguido la crítica y la adhesión, pero no por su argumentación implícita, sino por tomar una posición de activismo político que el lector ha visto implícita. Es decir, [el autor] cayó en la trampa del ‘periodismo militante’ de opinión [… algo] que no encaja con la línea editorial de un colectivo como Adventist Forums o AEGUAE, donde hay distintas sensibilidades y opinión.”
Hasta aquí, he intentado reproducir con la mayor exactitud posible las principales ideas y críticas de Forcada y Gelabert. Si algún lector se llegara a preguntar por qué he expuesto primero las observaciones de Forcada y luego las de Gelabert, le respondería que simplemente he seguido el orden alfabético de sus apellidos.
Una vez ejercida la autocrítica con la inestimable ayuda de estos dos profesionales adventistas, como editor de Café Hispano quiero afirmar que el artículo “¡Los adventistas catalanes no se indignan!” no cumple con los estándares de calidad de CH. Quiero, por tanto, pedir disculpas al lector de CH y pedirle un voto de confianza para el futuro. Si bien es verdad que en CH podemos equivocarnos como el que más, también queremos ser los primeros en reconocerlo públicamente.
Finalmente, quiero pedir perdón públicamente a dos personas que estuvieron especialmente involucradas en la confección de “Mentrestant” y que en mi anterior artículo pudieron quedar malparadas o hasta ridiculizadas. Como mi intención era usar sus declaraciones como muestras representativas de lo que todos nosotros somos y en ningún caso señalar a nadie con el dedo –pues yo no estoy libre de pecado- borré sus nombres del artículo y ahora me abstengo de nombrarlos para no dar más importancia de la debida a un accidente muy desafortunado. Con estas dos personas me he disculpado en privado y considero que el malentendido está arreglado. En CH tratamos de hacer amigos a lo mejor y de entablar conversaciones fructíferas a lo peor. En este contexto, un ataque personal no tiene cabida y si la forma en que redacté el artículo pudo dar pie a tal lectura, es mi obligación rectificar.
Aceptadas las críticas y aclarados los malos entendidos, ¿qué más se puede decir sobre el artículo “¡Los adventistas catalanes no se indignan!"?
Para empezar, dicho artículo ha batido todos los records de audiencia de CH hasta la fecha. En su primera semana de vida, ha cosechado el triple de lecturas de las que normalmente genera un artículo en los primeros siete días después de su publicación. De momento, es el segundo artículo más comentado si sumamos los 11 comentarios hechos en CH y los 26 aparecidos en Facebook [26/5/2012].
El mismo artículo ha generado comentarios acerca de la actividad “Mentrestant”; sobre los adventistas y la política; y acerca de cómo los adventistas se indignan en el día a día. Las ideas y opiniones vertidas acerca de estos asuntos, casi siempre muy bien argumentadas, han puesto de manifiesto que dentro de nuestra iglesia existe pluralidad de pensamiento y opinión.
¿Cree el lector de CH que dicha pluralidad de pensamiento dentro de la comunidad adventista, no solo en estos temas sino en general, está bien representada dentro de CH? ¿Cómo puede mejorar en este sentido CH? Y, ¿considera el lector que esta misma pluralidad está bien representada en los medios oficiales de la iglesia? Si no fuera así, ¿cuáls es la posición representada en los medios adventistas oficiales?
Hay un denominador común en la pluralidad de los comentarios al artículo “¡Los adventistas catalanes no se indignan!”: todos, o casi todos, están indignados. Aunque sea solamente con el propio artículo. Algunos se muestran indignados con el mundo y otros con la iglesia. Lo que varía es la forma de expresar tal indignación y de canalizarla para transformarla en algo positivo.
¿Cómo podemos como adventistas conectar con la indignación que hay en la sociedad y aprovechar tal oportunidad para presentarles nuestra visión del y para el mundo?
Y aquellos que se muestran indignados con la iglesia, ¿cómo interactúan con ella para que se establezca un diálogo fructífero? ¿Tienen los instrumentos necesarios para hacerse oir? ¿Sienten que nuestros dirigentes están interesados en escuchar?
Finalmente, y antes de dar más información sobre qué terminó sucediendo en “Mentrestant” quiero destacar la profundidad y lucidez de la mayoría de comentarios. A pesar de que mi artículo no estuvo a la altura de lo que se espera en CH, los lectores habéis estado muy por encima. Habéis sabido transformar una mala oportunidad en una inmejorable ocasión para crecer juntos mediante la conversación. A todos vosotros, ¡felicidades!, y por favor, seguid comentando ya que vuestras aportaciones nos hacen mejores a todos.
Terminamos con la gran pregunta: ¿qué pasó con “Mentrestant”? Muchas cosas y por lo que se puede ver en Facebook y me han contado, todas muy buenas. Espero que la sección de comentarios se llene de testimonios, informes y críticas constructivas sobre “Mentrestant” para que la próxima actividad que hagamos pueda seguir perfeccionando el modelo y para que aquellos que leen CH desde otras latitudes también puedan enriquecerse.
De entre todo lo que pasó, quiero destacar la lectura de un manifiesto redactado por la directiva de los Jóvenes Adventistas de Catalunya (JAC) que vino a representar el sentir de los más de 200 jóvenes congregados en Badalona el pasado viernes 20 de mayo en la actividad “Mentrestant”.
Uno de sus autores, Isaac Llopis, me comentaba que si bien mi artículo le había hecho daño, también le movió a pasar varias horas elaborando dicho manifiesto. Llopis ya tenía pensado comentar las acampadas de jóvenes en diferentes ciudades de España porque cree en un “cristianismo práctico, en la calle, del día a día”, pero la lectura del artículo “¡Los adventistas no se indignan!” hizo que le diera todavía más importancia. “Quizá ha sido útil, no lo sé”, escribía Llopis en un mail. Actitudes como las de Llopis y otros tantos lectores, que a pesar de mi incompetencia han sabido reconocer las buenas intenciones, han rescatado lo bueno y han construido algo mejor, son las que nos permiten crecer en sabiduría y gracia delante de Dios y de los hombres. Comportamientos “anormales” como los de Llopis –“anormales” en el sentido que intuyo que le dio el ponente Gustavo Squarzón en “Mentrestant” a tenor de los comentarios leídos en Facebook- hacen que todos queramos ser “anormales”.
Y ahora sí, aquí va el manifiesto que quien escribe, a título personal y no como editor de Café Hispano, también suscribe.
MANIFIESTO DE LOS JÓVENES ADVENTISTAS DE CATALUNYA SOBRE LA SITUACIÓN POLÍTICA DEL PAÍS [España] Y LOS EVENTOS 15-M
Café Hispano is edited through a partnership between Aula7activa and Spectrum Magazine.


Café Hispano es editado por Spectrum y Aula7activa.
Enhorabuena!...Hay que ser un poco "anormal" para escribir el artículo "Los catalanes no se indignan" Y hay que ser aún más "anormal" para escribir este....Entendiendose anormal, con el sentido que tú mismo le has dado verdad?...Quienes hacen una diferencia y no se comportan igual que la mayoría. Quienes saben reconocer sus errores y se manifiestan siemplemente con el ideal de que su iglesia crezca....En ese sentido, mi mayor enhorabuena!
Siento que a muchos que les gusta el morbillo....no leeran este artículo, o lo dejarán por la mitad, no mola tanto leer una disculpa, como leer letras que inciten la guerra...Pero bueno, ojalá me equivoque.
Estoy contigo en tu idea recurrente de motivar al pueblo a pensar, no dejes de hacerlo! Simplemente mira si puedes encontrar una manera constructiva de hacerlo...
Y por último un detalle...Cuando comentas en éste artículo lo de Gelabert... “es cierto que los adventistas no estábamos [en las acampadas] pero tampoco estaban los católicos, ni los evangélicos, ni los judíos, ni los musulmanes, ni los budistas…, ni… Es decir, ¿el comportamiento de los adventistas es muy diferente al del resto de denominaciones?” Por lo tanto, Gelabert considera que la crítica que se podía leer en mi artículo era equivocada ya que los “adventistas hacíamos lo mismo que los demás, ¡esta es la crítica! Porque nos autodefinimos como diferentes y no lo somos. Somos “traidores” a nuestras propias palabras”.
Cuando estuve en Barcelona charé con él y te cuento que no se refería a esto que comentas, se refería a que en esta manifiestación particular del 15M nadie se manifestaba como parte de un grupo, por eso no había organizaciones representadas, sino que todos intentaban estar a una en la manifestación. Por lo que ¿esa no sería la crítica...!
En fin, con lo que me quedo es con la disculpa pública. Eso te hace grande Sánchez! Una vez más...Mi mayor enhorabuena!!!!
Es de grandes reconocer que se equivocan. Siendo latinoamericano, los temas politicos traen mas division que union. Que bien que hayas aclarado y expresado la opinion de muchos que no estaban de acuerdo con el tono y quizás tampoco con el contenido del mismo.
Dios te bendiga. Y gracias por hacernos reflexionar.
Gracias Maijo por tus aclaraciones. Una charla en vivo siempre es más rica que un intercambio de emails.
Gracias Maijo y Martín por vuestras buenas palabras. Y gracias a otros tantos lectores que me han hecho llegar su aprecio de manera privada.
Y ahora, ¿qué les parece si seguimos conversando?
Hola Ruben,
Pensé en escribir un comentario en el anterior artículo, pero lo desestimé por inoportuno en ese momento. Ahora pienso que quizás sea apropiado. Me gustaría felicitarte por este artículo. Creo que has puesto en práctica la sabiduría auténtica que atesoras, y que se encuentra en Proverbios 13, 20 "El que anda con sabios, sabio será"; Pr. 13, 18 "El que guarda la corrección recibirá honra";
Creo que has manifestado humildad y sentido común tal y como dice Eclesiastés 12, 9-10 "cuanto más sabio fue el Predicador ("editor") tanto más enseñó sabiduría al pueblo; e hizo escuchar (leer), e hizo escudriñar, y compuso muchos proverbios (artículos). Procuró el Predicador hallar palabras agradables, y escribir rectamente palabras de verdad." Sencillamente, gracias. Me ha alegrado la honestidad y la valentía con la que has afrontado esta reconducción del tema planteado.
Te aseguro que felicite a Isaac Llopis por su trabajo de servicio comprometido con los jóvenes del distrito. Mi satisfacción con Mestrestant es tal que le sugerí que sería oportuno aprovechar este entusiasmo para darle continuidad en una cita anual. AEGUAE también comenzó en un momento de cambios políticos locales, nacionales, y mundiales, pero nuestros mayores se cuestionaron su entorno desde el compromiso con la búsqueda de Dios, para ser más eficaces en el compromiso con el prójimo. De ahí, se afirmó una generación capaz de decir no al servicio militar obligatorio, y plantear la objeción de conciencia como una alternativa de compromiso con la vida, y no con las guerras, por poner un ejemplo constructivo.
Por otro lado, vengo de un pasado que padeció la reconversión industrial de los Altos Hornos de Sagunto. He visto y he participado antes de ser cristiano en manifestaciones por la lucha obrera. He visto quemar un coche y estamparlo contra la fachada de la comisaría. Sin embargo,cada vez que los antidisturbios actuaban, eran nuestros propios mayores los que nos ordenaban que nos metiéramos en las casas, y al igual que ellos huyéramos de la violencia desatada. No me gustaría ver ni a mis hijos ni a mis alumnos exponiéndose así en las plazas de la ciudad. Creo que el sistema de la indignación es rebelarse desde uno mismo para llegar a ser útil a Cristo, a ti mismo, a tu familia, y por extensión a la sociedad. Piensa en la epístola a Filemón.
Me fastidia la injusticia social, los corruptos del dinero público, el sistema de usura bancario, y suscribo el manifiesto de la JAC leído en Badalona. Soy de los que cree que toda esa insatisfacción debe ser canalizada como un deseo insaciable que nos mueva a compartir nuestra esperanza escatológica. Según el Nuevo Testamento, soy feliz porque anhelo cielos nuevos y tierra nueva donde more la justicia de Dios. Me considero un privilegiado todavía, aunque me cueste llegar a cubrir pagos como a muchos de mis conciudadanos, pero desearía habitar ya la patria celestial, y que Apocalipsis 21, 1-6 sea la única realidad de las víctimas indignadas aquí y ahora.
Noé debía construir y trabajar para alcanzar lo imposible. Nosotros debemos defender lo imposible también. No solo objetivos justos sino medios válidos y buenos para alcanzarlos. El mejor de ellos es definir como objetivo, el andar como Cristo anduvo. No todo le valía. El medio elegido también es acción moral, en su caso no hay duda de ello.
El día que han habido alrededor de 40 bautismos en Barcelona para gloria de Dios en la campaña del pastor Alejandro Bullón, y el Barça ha conseguido su 4ª Copa de Europa indignándose contra la calumnia e injusticia deportiva.
Un abrazo.
Siendo que no conozco bien a mis hermanos españoles y las tradiciones y circunstancias que viven a diario, no he podido comprender debidamente las reacciones que sucitara la columna que Ruben Sanchez publicara hace 10 días. Al leer la que ha publicado el pasado viernes no puedo menos que unirme a quienes han expresado su admiración y respeto ante la amplitud de su espíritu reconciliador. Pedir disculpas públicamente no es facil, y quien tiene la entereza para hacerlo merece mi mayor respeto. Siendo que también pide "un voto de confianza para el futuro" me apresuro a dárselo y desearle las más ricas bendiciones de Dios en el cumplimiento de sus labores como editor del Café Hispano. Desde que comenzó estas labores me había estado formando una muy buena impresión de Ruben. Con esta demostración de grandeza de alma mi admiración sólo ha aumentado, asi como mis deseos que pueda alcanzar todos los blancos que se ha propuesto con el deseo de servir a Dios y a sus semejantes.
Por otra parte, pienso que debiera quedar sentado que lo que Ruben escribió no era una crónica periodística que debe ser balanceada en la presentación de diferentes puntos de vista. El escribió una columna. Los periódicos también contienen columnas en las que se expresan opiniones definindas, muchas veces escritas por sus editores. Es su columna Rubén no se lamentaba de que los jóvenes adventistas estuvieran en un congreso en vez de estar en demostraciones contra la realidad imperante en el país. Tampoco animó a los jóvenes a unirse a las manifestaciones. Solamente pidió que se abriera un diálogo serio acerca de la participación del cristiano en la política. Las preguntas que hizo, me parecen sumamente apropiadas: "¿Dónde estamos los adventistas cuando el sistema en el que vivimos se ensaña contra el débil?" "¿De verdad esperamos que la sociedad nos tome en serio .. ?" "¿Qué estamos comunicando con nuestros hechos a la sociedad que nos rodea?"
En realidad su única critica abierta lamenta que "Los adventistas españoles no se han indignado . . .sus publicaciones parecen indicar que nada está pasando en España". Esta observación acerca de las publicaciones de la iglesia, si es correcta, debiera hacernos reflexionar.Lo único en que tal vez Ruben no usó su mejor juicio fue en la identificación de algunas personas, lo caul él se ha esmerado en corregir.
Me ha parecido oportuno señalar esto pues deseo que el CH continue publicando columnas en que sus autores expresan opiniones personales con el propósito de invitar a la reflexión y al diálogo, aún cuando éstas no caigan bien al parecer de muchos.
Excellent, bendiciones!
Apreciados todos:
Felicitaciones para todos los que habéis intervenido en este "encuentro digital", el pluralismo, que es inherente al cristianismo y a la Biblia, es el que ha alumbrado todos los comentarios. Desde la magnífica crónica del "defensor del lector", Ruben Sánchez, a quien es preciso reconocer y agradecer que mantenga un listón tan alto en la línea de la libertad de expresión propia y la de los "lectores activos" de Café Hispano.
Solamente una precisión ya que una cita mía parece que ha suscitado una ambigüedad interpretativa, y debo decir que ambigüedad en este caso rimaría con riqueza de contenido y de posibilidades de evocación de distintas sensibilidades y realidades.
Cito textualmente os comentarios de Ruben Sánchez entremezclados con mis propias palabras: «Gelabert también hizo la siguiente observación: “es cierto que los adventistas no estábamos [en las acampadas] pero tampoco estaban los católicos, ni los evangélicos, ni los judíos, ni los musulmanes, ni los budistas…, ni… Es decir, ¿el comportamiento de los adventistas es muy diferente al del resto de denominaciones?” Por lo tanto, Gelabert considera que la crítica que se podía leer en mi artículo era equivocada ya que los “adventistas hacíamos lo mismo que los demás, ¡esta es la crítica! Porque nos autodefinimos como diferentes y no lo somos. Somos 'traidores' a nuestras propias palabras”.»
Maijo comenta esta cita de cita de Ruben y dice: «Cuando estuve en Barcelona charlé con él y te cuento que no se refería a esto que comentas, se refería a que en esta manifiestación particular del 15M nadie se manifestaba como parte de un grupo, por eso no había organizaciones representadas, sino que todos intentaban estar a una en la manifestación. Por lo que ¿esa no sería la crítica...!»
La interpretación dada por Ruben se ajusta adecuadamente a lo que yo quería expresar. Maijo tiene razón en lo que la manifestación-acampada de los indignados no contemplaba la presencia de organizaciones como tales. Pero una observación no excluye la otra.
En la acampada sí que había adventistas, pero a título personal. Esa era una información que en su momento no utilicé porque entendía que era algo al margen de nuestra manifestación de adventistas como colectivo. Ejemplo, el que haya adventistas como profesionales en el ejército, no nos convierte a los adventistas en un colectivo de "combatientes", ellos están a título personal, no nos representan como colectivo. Los adventistas como comunidad cristiana nos definimos como no-combatientes.
En los primeros días de la acampada en la plaza de Catalunya (Barcelona) no había organizaciones de ningún tipo, ni políticas, ni sindicales, ni religiosas, ni ONGs... nadie. Con el paso de los días sí, todo el mundo se apunta al carro del éxito mediático y así sacar tajada. Al cabo de tres semanas ya había un sindicato que montó en la plaza de Catalunya un "tenderete-oficina de apoyo" para los indignados. Ahora mismo si alguien se pasa por allí, verá que los acampados ya desbordan el centro de la plaza de Catalunya. La amenaza de desalojo del viernes 27 de mayo por parte de la policia, con la excusa de que el sábado se jugaba la final de Liga de Campeones de fútbol (F. C. Barcelona-Manchester United) y las celebraciones consiguientes en la misma plaza, hacían preveer disturbios públicos y por lo tanto se había de desalojar a los acampados. Ello provocó un efecto "llamada" que inundó la plaza de Catalunya y aleñados de personas que se solidarizaron con los acampados. La acción policial fue inútil y ridiculizada por los hechos posteriores. Ahora hay más acampados que nunca, y las organizaciones están haciendo "acto de presencia", aunque sea "testimonial", es decir, que se les vea.
Pero retomando el motivo de esta precisión. Nos llenamos la boca con que "somos diferentes" y si abrieramos un poco los ojos a aquello que nos rodea y nos aplicáramos, aunque solo fuera un poquito, aquello de la "autocrítica", nos daríamos cuenta de que como colectivo minoritario, y también minorizado, estamos inmersos sociedad bien pertrechada ideológicamente (no confundir ideología con pensamiento y reflexión), con altavoces (tv, radio, Internet, prensa, música, cine...) tan potentes que nos es posible eludir su influencia, de tal manera que esta sociedad nos tiene completamente mediatizados ("cuerpo de muerte" del que no nos podemos librar) y que sin quererlo nos obliga a ser tan poco diferentes de ella.
Sí, para mí la crítica es que los adventistas «nos autodefinimos como diferentes y no lo somos. Somos "traidores" a nuestras propias palabras». Y si en algo todos podemos coincidir es que como adventistas nos indignamos poco, y aún menos con nosotros mismos.
Errata rectificada del párrafo anterior:
«tan potentes que NO es posible eludir su influencia»
Cuando queman las papas... hasta el santo desconfía...
Como lo diría el Chapulín Colorado.
Y como diría en Paraguay Blas N. Riquelme... "El partido colorado es muy flexible, cuando le conviene ser de la derecha, es de derecha, y cuando le conviene ser de la izquierda, es de la izquierda"
Puedo observar una apertura interesante al tema, pero...
Cuando los Adventistas se indignarán con sigo mismos???
http://adventistasnuevopacto.blogspot.com/
Una consulta a quien escribió el artículo:
¿Es posible reproducir y adaptar el manifiesto de los jóvenes para mi blog? Evidentemente reconociendo al autor y la fuente. Lo pregunto porque la página de CH esta protegida con CopyRights y nose si el artículo estará en condiciones similares las de Creative Commnos o parecidas.
Espero su respuesta.
Creo que a Rubén le honra la humildad con que pide perdón. ‘Chapeau’ por ello. A la vez, pienso que va demasiado lejos. A mí lo único que me pareció excesivo –pero tampoco al grado de resultar insultante o similar– fue que mencionase a alguno con nombres y apellidos.
No estoy de acuerdo con la respetable crítica del hermano Daniel Forcada, un tanto demoledora. Como apunta Herold Weiss, cae de su peso que el artículo de Rubén era una columna de opinión, sin pretensiones de crónica o análisis estrictamente objetivo. Entiendo que en circunstancias más “normales” no debería haber levantado la polvareda que parecen reflejar las líneas de arriba.
Nuestro ámbito, a mi juicio, sigue mostrando su falta de cultura de debate (¿delata eso el fracaso de nuestras escuelas sabáticas?). Y parece que una vez más se concede más importancia a las formas –quizá el propio Rubén acaba cayendo en esa trampa, pese a que en absoluto son tan terribles como por momentos se da a entender ahí– que al fondo del asunto: la alienación de nuestra triste iglesia respecto al mundo . Esto último es lo que más debería importarnos y conmovernos, sin perjuicio de cuidar aquéllas. El hecho de que no sea así, o no lo sea lo suficiente, confirmaría la condición burbujil y ombliguista de esta iglesia.
En este sentido, aprecio mucho la insistencia de Ramon-Carles en que no somos tan diferentes como nos creemos. Pensamos que podemos mantenernos “incontaminados” del mundo separados de sus intereses y necesidades (sobre todo cuando tienen que ver con el “tabú político”), pero es justamente eso lo que nos mundanaliza. El Maestro nos envió en medio del mundo, aunque siempre con los valores del Reino en mente, pues de lo que se trata es de darlos a conocer. Si nos quedamos en “casa” (léase, dentro de los muros de nuestros hogares y de nuestras impolutas iglesias), no sólo no cumplimos esa misión sino que al final es el mundo –sus valores– los que nos acaban imbuyendo (conocidas son las vías de que dispone). Sin olvidar que la pasividad en un mundo de injusticias no hace sino reforzarlas. No creamos que es tan fácil la “equidistancia”... y eso, suponiendo que fuera aconsejable.
En cualquier caso, reitero mi gratitud a Rubén por aquel artículo y a CH por ser un espacio de luz y transparencia en medio de una comunidad a menudo opaca y censora. Y celebro que, pese a todo, el debate que nos ocupa haya contribuido a remover algo las mentes de nuestros hermanos.
Un fraternal saludo y feliz sábado.
Rodrigo,
Tienes permiso para reproducir el manifesto en las condiciones que propones y añadiendo un link que traiga a tus lectores a esta página.
Si quieres adaptarlo, te pediría que señalaras claramente que es tu adaptación.
Muchas graicas!
Ruben Sanchez:
Muchas gracias por permitirlo. Bueno, explico que la adaptación es omitir el nombre "Catalunya", y lo otro es colocar la traducción de "Mentrestant" (mientras tanto) en vez del termino mismo. Esto para hacer entender mejor el significado general que tiene el manifiesto a mi país, Chile.
El manifiesto es para mi Blog.
Saludos!